Qué son los costes no recurrentes, cómo identificarlos y cómo tratarlos correctamente en una Quality of Earnings para una Due Diligence Financiera.
Los costes no recurrentes son la categoría de ajustes de EBITDA más conocida y, en teoría, la más fácil de defender. En la práctica, son también los más expuestos al abuso: algunos vendedores clasifican como «excepcional» cualquier coste que quieran eliminar del EBITDA. El analista de FDD debe saber distinguir lo genuinamente no recurrente de lo que simplemente es incómodo.
Un coste no recurrente es un gasto que, por su naturaleza, no se espera que vuelva a producirse en condiciones normales de operación del negocio. La clave está en ese «por su naturaleza»: no basta con que no haya ocurrido en años anteriores; hay que poder argumentar por qué no ocurrirá en el futuro.
El proceso de validación sigue estos pasos:
El ajuste sin documentación no es válido. Se necesita el asiento contable, la factura o el acuerdo subyacente, y la nota en las cuentas si aplica.
A veces el management presenta un ajuste de «costes de reestructuración por €500K», pero al revisar el mayor contable aparecen €650K registrados bajo ese concepto. Hay que verificar la completitud del ajuste.
Preguntas clave:
En algunos casos, un coste tiene un componente recurrente y otro no recurrente. Por ejemplo, los honorarios legales de un año pueden incluir costes ordinarios del departamento jurídico (recurrentes) y gastos de un litigio excepcional (no recurrentes).
Un buen analista de FDD aplica el principio de simetría: si ajusta costes no recurrentes hacia arriba, también debe ajustar ingresos no recurrentes hacia abajo. Las ventas de activos, las subvenciones extraordinarias o los ingresos de una operación corporativa pasada también son no recurrentes.
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