Ajustes pro forma de EBITDA: guía
Qué son los ajustes pro forma de EBITDA, cuándo se justifican y cómo se presentan en un informe de Due Diligence Financiera.
Los ajustes pro forma son la categoría de ajustes de EBITDA más compleja y más discutida en el sector de Transaction Services. A diferencia de los ajustes por elementos no recurrentes —que simplemente eliminan algo que ya ocurrió— los ajustes pro forma pretenden reflejar cómo habría sido el EBITDA si la estructura actual del negocio hubiera existido durante todo el período analizado.
¿Qué es un ajuste pro forma?
Un ajuste pro forma modifica el EBITDA histórico para reflejar el efecto de un cambio estructural en el negocio que no está completamente capturado en las cifras históricas.
Los casos más habituales son:
Adquisición realizada durante el período
Si la empresa adquirió un negocio en mayo del año pasado, los últimos 7 meses del ejercicio incluyen la contribución del negocio adquirido, pero los primeros 5 meses no. El ajuste pro forma anualiza esa contribución para que el EBITDA histórico sea comparable.
Desinversión o cierre de una línea de negocio
Si la empresa vendió o cerró una unidad durante el período, los resultados históricos incluyen la contribución de esa unidad (que ya no existirá). El ajuste pro forma elimina esa contribución.
Nuevo contrato o cliente significativo
Si la empresa firmó un contrato de gran volumen que empezó a generar ingresos en los últimos meses del período, el management puede presentar un ajuste pro forma para anualizar su impacto. Este es el tipo de ajuste más debatido.
Cambio de estructura de costes
Si la empresa ha cerrado una instalación o ha renegociado un contrato significativo de costes, el impacto pleno de ese ahorro no está en el histórico. Un ajuste pro forma puede incluirlo.
Por qué los ajustes pro forma son más debatidos
Los ajustes por no recurrentes eliminen algo que ya ocurrió y es verificable. Los ajustes pro forma proyectan hacia adelante o anualizan tendencias parciales. Esto implica:
- Mayor incertidumbre: el contrato nuevo puede cancelarse, la adquisición puede no integrarse según lo planeado
- Mayor margen de manipulación: es más fácil inflar un ajuste pro forma que uno no recurrente
- Mayor necesidad de evidencia contractual: el comprador exigirá los contratos que justifican el ajuste
Cómo validar un ajuste pro forma
El analista de FDD debe:
- Obtener el contrato o acuerdo subyacente: si el ajuste se basa en un contrato nuevo, leer el contrato
- Verificar que el impacto financiero está correctamente calculado: ¿las cifras del ajuste son coherentes con los términos del contrato?
- Evaluar la probabilidad de materialización: ¿hay riesgos que puedan impedir que ese ajuste se realice plenamente?
- Comparar con el historial: ¿la empresa tiene experiencia gestionando este tipo de crecimiento?
Presentación en el informe
Los ajustes pro forma se presentan en el puente de EBITDA con una descripción detallada de su naturaleza y sus premisas. Lo más importante es ser transparente: el comprador debe entender exactamente qué se está asumiendo.
Si el analista tiene dudas sobre la solidez de un ajuste pro forma, la práctica habitual es presentar el EBITDA con y sin el ajuste, dejando que el comprador decida qué peso darle en su valoración.
El programa de Transaction Services training cubre los ajustes pro forma con criterios de validación detallados, dentro de 8+ casos prácticos y una biblioteca de 150+ ajustes de EBITDA. Acceso por €119,99 pago único.
